"Aportes críticos a la historia de la izquierda argentina. Socialismo, peronismo e izquierda nacional". Tomo 1. Norberto Galasso. Editorial Nuevos Tiempos. El autor recorre la historia de las diversas expresiones de izquierda en nuestro país, realizando agudas observaciones y críticas al comportamiento político que tuvieron en los momentos más decisivos de nuestra historia y en relación a las grandes mayorías. Este primer tomo va desde la fundación del partido socialista de Juan B. Justo hasta la entrada en los años '60. Galasso pone de relieve la desconexión existente entre esa izquierda liberal (nutrida del mismo ideario que el sistema) y el pueblo. Reivindica el accionar valioso de los grupos anarquistas, en tanto precursores de la defensa de los derechos obreros. A través de esta obra se percibe el profundo divisionismo que afectó a la izquierda argentina a lo largo de su historia. Separaciones fundadas no solo en lo programático o en la dependencia que se tenía respecto de lo internacional, sino también de encontronazos internos entra las figuras más destacadas (Juan B. Justo, Liborio Justo, Codovilla, los hermanos Ghioldi, Nahuel Moreno, Jorge A. Ramos, etc) y disidencias tácticas (Spilimbergo, Narvaja, etc). Si bien la convocatoria de los innumerables grupos no fue amplia, tuvo momentos de crecimiento (y aun de influencia) en ciertos sectores sociales (medios preferentemente). El autor rescata los aportes valiosos que se hicieron para comprender la realidad nacional, los cuales no abundaron ya que el internacionalismo abstracto de muchas de las agrupaciones las privó del contacto con los obreros reales de nuestro país. Galasso analiza el rol de las izquierdas respecto de la Historia enseñada, los movimientos populares (radicalismo y peronismo) y la cuestión nacional. Galasso aborda las publicaciones de estos grupos analizando el contenido de las mismas y los temas preponderantes que preocupaban a las agrupaciones socialistas, anarquistas, comunistas y sindicalistas.
(ver tomo 2)
“Los tigres de la Malasia”. Emilio Salgari.
En esta novela de Salgari, el personaje principal es Sandokan, famoso pirata de la isla Montpracem. Sandokan fue despojado de su reino por los ingleses y desde entonces, como venganza, el pirata se dedica saquear los navíos británicos (y holandeses). Sandokán decide ir a la isla de Labuán para enfrentar a los ingleses que se están armando contra él. Pero por algunas dificultades Sandokán es herido y llega lastimosamente hasta la costa. Allí es rescatado por las fuerzas inglesas que desconocen quien es. En su estadía en la isla conoce a un militar británico y en especial a su hija: Mariana (la Perla de Labuán), una hermosa jovencita de quien Sandokan se enamora. A partir de allí empiezan las mil y una peripecias del pirata con tal de lograr el amor de Mariana. El final es típico de Salgari por lo sorprendente. Abundan las grandes descripciones y varias aventuras dentro de la aventura. Una novela interesantísima y que lleva a navegar nuestra imaginación por las agitadas aguas surcadas por piratas y piratas.
"La isla misteriosa". Julio Verne. ¡Terrible obra del escritor francés! Todo comienza con el viaje en globo de cinco hombres y un perro que huyen en medio de la guerra civil norteamericana. Una tormenta los arrastra hacia una isla deshabitada. Allí comienzan las peripecias de un marino, un periodista, un sirviente, un joven, un ingeniero y la mascota del grupo. Vivirán muchas aventuras buscando sobrevivir en ese lugar y la historia tomará un rumbo inesperado cuando se encuentren con lo inesperado. Esta obra hace referencia a otra gran novela de Verne...pero tenés que leerla, no te digo más. Otra muestra del talento del gran escritor francés. También es una buena ocasión para indagar sobre las ideas políticas de Verne. El autor deja ver sus opiniones acerca de la guerra civil en Estados Unidos y se puede ir viendo algo de pensamiento político, aunque hay momentos (en varias de sus obras) en las que no escapa del lema "civilización y barbarie" y una mirada eurocéntrica...por otra parte esperable para la época en que escribía (más allá de las disidencias que se puedan tener y se tienen con él) y siendo
él europeo. Verdaderamente esta obra tiene una trama tan misteriosa, hay tanto suspenso, que está al mismo nivel que
"20.000 leguas de viaje submarino"...
"20.000 leguas de viaje submarino".Julio Verne. Tal vez la obra más grande y compleja de Verne. Adelantado a su tiempo, el francés imaginó en 1862 una nave que se sumergía en los mares y navegaba bajo la superficie. Una nave que disponía de aire acondicionado y estaba equipada de trajes de buzo, tanques de oxígeno, etc. Como en casi todas las obras de Verne, en esta novela los personajes protagonistas son hombres, la mayoría solitarios. Los protagonistas comienzan siendo Ned Land (un arponero), Consejo (sirviente...en todas las novelas de Verne hay un sirviente, lo que refleja la época en la que se escribía) y el profesor Aronax (que escribe este relato), pero el gran protagonista será el misterioso dueño del barco submarino: el Capitán Nemo. La misteriosa tripulación del Nautilus tomará prisioneros a Ned, Consejo y Aronax y los llevará a navegar desde por todo el mundo: el mar mediterráneo, la Antártida, el Pacífico, el Atlántico. Conocerán los fondos marinos y las especies animales y vegetales que allí habitan. Recorrerán los mares emergiendo y sumergiéndose en un viaje sin final de ese misterioso hombre que ese Capitán Nemo ¿Qué busca Nemo? ¿Por qué construyó esa nave submarina en la que vive lejos del mundo y de la "sociedad"?
"Bolchevismo y stalinismo. Clase, partido y dirección. A propósito del frente único".León Trotsky. El Yunke
editora. Este libro lo compré en la Ferifiesta del Libro 2008, en Trelew. Esta obra reúne algunos escritos del revolucionario ruso fechados en agosto de 1937, agosto de 1940 (en México) y del II Congreso de la Internacional Comunista, más un escrito sobre el Frente Único del año 1933. Básicamente Trotsky se refiere a las deformaciones que la burocracia stalinista ha hecho del pensamiento revolucionario. Trotsky critica a las tendencias reformistas (mencheviques) y a los socialdemócratas. Trotsky se refiere a la necesidad de una conducción clara y consecuente del partido y del partido como herramienta necesaria para llevar a la victoria un movimiento revolucionario, aunque hace la salvedad de que el Partido no es el único factor revolucionario. También echa sus críticas sobre lo que llama "izquierdistas", es decir, los que proponen cambios extremos sin tener en cuenta las realidades concretas que enfrentan. Aborda el tema de la dirección partidaria y la representación de clase (y los riesgos de separase de la masa). Toma como ejemplo la Guerra civil española y trata las causas de la derrota revolucionaria y el papel de las organizaciones obreras. También hace referencia a la táctica de los Frentes Populares (tregua entre proletariado y burguesía en lucha contra el fascismo y el nazismo). Picante libro, de difícil lectura si no contás con una información previa sobre la revolución rusa de 1917 y sobre los conflictos que desembocaron en la Segunda Guerra. Trotsky representó la tendencia más revolucionaria (de hecho es el sinónimo de la "revolución permanente" que buscaba evitar la burocratización de la revolución rusa) y fue perseguido por Stalin, el dictador que desistió del socialismo internacional y optó por el socialismo en "un solo país". Trotsky se exilió en México (bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas, a quien apoyó) y fue asesinado por un sicario de Stalin en tierra azteca. En este libro se percibe el fragor y la fuerza con la que está escrito. Trotsky no solo fue un "intelectual", sino un revolucionario que puso las ideas y el cuerpo.
"Los profetas del odio y la yapa".Arturo Jauretche. Lo leí y lo releí hace poco. Este libro editado tras el golpe de estado que derrocó a Perón, es una denuncia del carácter antinacional y antipopular de un sector de la intelectualidad. Jauretche analiza y comenta algunas obras de los escritores del sistema. También esboza lo que tratará en otro libro ("El medio pelo en la sociedad argentina"): el papel de la educación como colonización pedagógica, es decir, el sistema educativo como herramienta del imperialismo para tergiversar no solo el pasado, sino el presente y el futuro. Muy sencillo de leer y escrito en un lenguaje accesible sin delirios técnicos. ¿Sociología? ¿Política?, si, todo eso y más en esta interesante obra de un hombre que estuvo del lado de las mayorías.
"Peronismo y prensa escrita".Claudio Panella - Raanan Rein. Este libro reúne una serie de escritos que estudian la relación del peronismo y la prensa entre 1943/1955. Algunos de estos trabajos ya los había visto en otro libro. ¿A favor o en contra? Algunos autores exponen el rol político partidario que jugó la prensa en oposición al peronismo y como hay que hablar mas de empresa que de prensa. También se trata el tema de las clausuras contra algunos medios opositores. Por un lado muestra algunos rasgos autoritarios del gobierno en el período, pero por otro marca el profundo enfrentamiento social que eso reflejaba, pues la mayoría de los medios habían sido cómplices del fraude electoral, la corrupción y la entrega económica durante años sin agitar la bandera de las libertades civiles y, en cambio, a partir del peronismo se apeló a ello al ver afectados sus intereses de sector. De todos modos esto no quita que en el círculo mas cercano al poder hubo burócratas que vieron opositores allí donde solo había críticos. Hay un capítulo referido a la imagen del peronismo en Estados Unidos y en Israel. Algunas informaciones reflejan la profunda ignorancia que la prensa internacional sobre nuestro país y muestra la construcción de estereotipos tan comunes en yankilandia. Interesante libro para ver la disputa política a través de la prensa escrita.
"Cinco semanas en globo".Julio Verne. Este y la vuelta al mundo en 80 días son tal vez los menos interesantes libros de Verne (para mí). Es decir, comparados con otras de sus obras. En esta novela los personajes centrales son Samuel Fergusson, un doctor aficionado a los descubrimientos y las aventuras por los lugares desconocidos para los europeos; Dick Kennedy (el infaltable cazador que Verne pone en todas sus novelas) y Joe (el infaltable sirviente que Verne pone en sus obras). Estos tres hombres se lanzarán a la aventura en África, a fin de buscar las fuentes del Río Nilo,
viajando en un globo aerostático. La idea era cruzar África buscando las fuentes del Nilo. Como en todas las obras de Verne, hay aventuras increíbles, momentos peligrosos, etc. Por ahí se deja ver algo del pensamiento de Verne (civilizados, bárbaros, progreso, etc) lo que me resultó chocante a nivel de ideas...(y algo contradictorio con las ideas de Nemo en "20.000 leguas..."). Y bue...refleja la idea positiva que predominaba en ese momento entre los intelectuales, sobre todo
en los europeos). Fuera de esto la obra no es mala, pero no es la mejor de Verne. Entretenida, pero tiene mejores.
"Perón y los trabajadores. Los orígenes del sindicalismo peronista, 1943 - 1955". Louis M. Doyon. Ed. Siglo Veintiuno, Ed. Iberoamericana. Este libro está basado en la Tesis de doctorado del autor, quien plantea que la relación entre el sindicalismo peronista y Perón no fue tan lineal como suele pensarse. Doyon recorre la historia de las organizaciones sindicales previas al peronismo y el nivel de participación de los trabajadores en ellas. De allí establece que había una menor sindicalización y una mayor "autonomía" de los sindicatos (en esos tiempos orientados por socialistas, comunistas y anarquistas). Luego, Doyon dice que los sindicatos se fueron acercando a Perón en la medida en que se iban logrando avances concretos en legislación y salario obrero. Doyon dice que hubo tensiones en la relación con Perón ya que de alguna manera y ya entrado el peronismo en el gobierno, la CGT trató de mantener cierta independencia, lo que fue dificultoso por la presión de las propias bases que daban amplio apoyo a Perón. También marca como se fueron acercando al peronismo, militantes del socialismo a causa del gran impacto de Perón en las bases y por las mejoras logradas.
"La formación de la conciencia nacional". Juan José Hernández Arregui. Ed. Peña Lillo - Continente ISBN 950-754-130-6, 447 págs.
Obra fundamental de Hernández Arregui (1913-1974) que influyó a muchos militantes peronistas (y no peronistas) en los años 60 y 70. El autor fue un marxista que buscó unir las teorías de Marx y Lenin con la realidad nacional marcada por el peronismo. Este libro, en particular, es la obra máxima de Arregui. Aquí el autor busca a través de la historia argentina, las ideas que dieron forma a lo que llama la conciencia nacional (es decir la forma en que el pueblo argentino empieza a verse a si mismo en relación a las potencias opresoras y en lucha contra el imperialismo). "La conciencia nacional es la lucha del pueblo argentino por su liberación". Para Arregui esa conciencia nacional comienza a manifestarse a como "reflejo defensivo provocado por el imperialismo". Y dice el autor que la vocación por los estudios históricos es una manifestación del inconformismo con la realidad y la búsqueda de las causas de ese presente, en lucha por la libertad. Cuando se refiere a los "personajes" históricos lo hace desde un enfoque más profundo y no desde la teoría de los "grandes hombres" del positivismo. Para Arregui, los líderes o los caudillos son el reflejo de tendencias sociales. Y tan claro tenía Arregui estas cuestiones que afirmaba: "Sólo hay verdadera nación cuando se sienten y se piensan en común determinadas valoraciones que no eliminan - ya se ha dicho - las oposiciones de clase". Para Arregui la fecha del nacimiento de esa conciencia nacional es 1930, o sea, en el momento de la gran crisis mundial y del derrocamiento de Yrigoyen. Arregui analiza a la oligarquía y su Historia (la Historia Oficial que pretendió imponer como verdad absoluta) y los cuestionamientos que desde diversos sectores fueron sufriendo esos postulados. Arregui señala claramente que las objeciones a esa historia no fueron hechas desde el mismo campo de pensamiento. Por eso analiza las diversas tendencias políticas (izquierdas, derechas) y las producciones historiográficas que aportaron algo al conocimiento de la historia argentina. Pero Arregui no pretende "amigar" a todos en un altar de la "nacionalidad", sino que rescata aquellas cosas que fueron positivas para el establecimiento de la verdad histórica, aunque sus autores provinieran de corrientes opuestas. De manera que si bien valora el aporte del revisionismo rosista (nacionalismo de derecha) rescatando documentación oculta por el mitrismo, le critica su ultracatolicismo, su elitismo y su "nacionalismo" sin pueblo (recordemos que el nacionalismo de derecha fue el que encabezó los golpes contra Yrigoyen y Perón a través de Uriburu y Lonardi). Arregui expone claramente que el nacionalismo de derecha (Irzusta, Ibarguren, etc) no confían en el pueblo. A las izquierdas les critica su cosmopolitismo, su socialismo abstracto y su falta de interés en la suerte del trabajador argentino a partir de 1916. Pero de las tendencias de izquierda rescata a los trotskistas (aunque no los define así) que fueron parte de Frente Obrero, por estar junto al peronismo aun marcando las diferencias puntuales. En todo momento, Arregui cita a Marx y a Lenin en relación con los movimientos de liberación nacional, estableciendo que en determinado momento las luchas de las burguesía de los países coloniales tienen puntos en común con los objetivos de los proletariados de esos mismos países, aunque nunca desaparezcan las luchas de clases internas. Realiza una valoración positiva del peronismo, marcando los errores, pero rescatando la progresividad del movimiento. Interesantísimo libro.
"El Estado y la Revolución". Vladimir Illich Lenin. Buenos Aires, Longseller, 2007, 224 págs.
Interesantísimo libro del revolucionario ruso. La obra fue escrita entre agosto y septiembre de 1917 (pleno proceso revolucionario en Rusia). El libro es un análisis de la teoría y práctica marxista en lo relacionado al Estado en la revolución. Lenin dice que hay una tergiversación del marxismo por parte de los socialdemócratas, socialistas revolucionarios y mencheviques; pero además hay una gran crítica a los anarquistas. Sus principales dardos apuntan a Kautsky y Bernstein y otros a quienes califica de oportunistas. Básicamente Lenin cree que la incomprensión o tergiversación del marxismo está en las raíces misma de las ideas socialdemócratas (que promovían una revolución por métodos no violentos y mediante reformas parlamentarias). La lucha interimperialista de 1914 (Primer Guerra Mundial) hizo que muchos de los "socialistas" se decidieran a apoyar la confrontación bélica de sus respectivos países (o sea un respaldo a las políticas de las burguesías). Lenin pensaba que esa primera guerra era la antesala de una revolución mundial.
En especial, Lenin quiere clarificar las ideas marxistas en cuanto a la cuestión del Estado. Lenin remarca que el Estado no es una construcción neutral, sino que es la resultante de la existencia de clases antagónicas. La clase triunfante somete a las demás a través de la maquinaria del Estado. Lenin dice que solamente una revolución violenta puede destruir el Estado burgués... La aclaración es importante porque Lenin dice que en la transición de la sociedad capitalista al comunismo, hay un período de transición en el que "sobreviven" ciertos rasgos de la sociedad capitalista. Por lo tanto durante un tiempo la clase proletaria necesita del Estado para terminar de aplastar a los explotadores. Y es muy claro cuando dice que el proletariado no debe “apropiarse” del Estado burgués, sino destruirlo por completo y crear uno nuevo, que durará un tiempo ya que al desaparecer las clases, desaparecerá el Estado. Esa etapa de transición es la llamada “dictadura del proletariado”: democrática para el proletariado, dictatorial contra la burguesía.
Lenin dice que el capitalismo a través del desarrollo técnico ha simplificado mucho las funciones de administración y control y que bajo el socialismo (primera etapa en la transición al comunismo) cualquier trabajador con un sueldo obrero puede llevar adelante esa administración, que ya no será la administración de los hombres, sino la administración de las cosas.
Al analizar el Estado, Lenin dice que el aparato de poder que el Estado representa está encarnado en varias instituciones, tales como la de los hombres armados (ejército y policía) que cumplen la función de reprimir a la mayoría en beneficio de una minoría. Esto lo liga íntimamente con el hecho de la división de clases en la sociedad y a que cuanto mas se acentúan las diferencias más recurre la clase dominante al poder de coerción.
El nudo central de la obra es lo referido a la desaparición del Estado. Lenin remarca que se debe dar una "destrucción" por métodos violentos, ya que el estado burgués no se extinguirá por medios pacíficos o el parlamentarismo o esperando a que los hombres “cambien”. La “extinción” se dará luego, en el período de transición y entonces se extinguirá el “Estado-proletario” al no haber clases a las que oprimir, cesando inmediatamente la necesidad del Estado. Lenin dice: “Nosotros no somos utopistas. No somos “soñadores” de cómo podía prescindirse de golpe de todo gobierno, de toda subordinación; estos sueños anarquistas , que tienen como base la incomprensión de la tareas de la dictadura del proletariado, son radicalmente ajenos al marxismo y en realidad solo sirven para aplazar la revolución socialista”. Es decir Lenin critica la tergiversación que los teóricos socialdemócratas hicieron del marxismo y critica el utopismo de los anarquistas que no explican de que manera se podría terminar con el Estado de un día para otro y administrar las cosas. Lenin advertía el peligro de la formación de una burocracia y por eso habla de funciones rotativas y de mandatos revocables.
La posterior burocratización de la Revolución a manos del Stalinismo hace pensar que Lenin no tuvo en cuenta las disputas políticas que podrían darse dentro de la revolución. Rosa Luxemburgo había advertido de este peligro “Gradualmente se adormece la vida pública, dirigen y gobiernan unas pocas docenas de dirigentes partidarios de energía inagotable y experiencia ilimitada. Entre ellos, en realidad dirigen sólo una docena de cabezas pensantes, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones donde deben aplaudir los discursos de los dirigentes, y aprobar por unanimidad las mociones propuestas” (en “La evolución Rusa”). De todos modos esta es una fenomenal obra de Lenin como construcción teórica (y práctica) de un modelo opuesto al capitalismo. Fácil de leer, claro en sus conceptos, ácido en sus críticas. Fundamental para aprender sobre marxismo.
"El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado".
Friedrich Engels, ed Longseller.
Un libro de difícil lectura, pero que a medida que se recorre se torna más interesante y accesible. Engels, tomando como referencia los trabajos de científicos de su época, analiza el origen de la familia de la propiedad privada y del estado. Rastrea el momento en que los matrimonios son
consanguíneos, grupales, poligámicos, poliándricos, y monogámicos. Y dice que la evolución de las relacione sociales está emparentada con las condiciones materiales (económicas) de cada sociedad. Refiriéndose a las primeras sociedades habla de tres períodos: salvajismo, barbarie y civilización. Engels dice que dentro de la familia la mujer ocupaba un lugar importante que dejó de ser tal cuando se acentúa la división del trabajo. Antes la mujer ocupaba un papel importante en el aprovisionamiento para el hogar, pero a medida que el hombre va ocupando lugares la mujer va perdiendo la importancia o la primacía que tenía en el hogar. Luego, los matrimonios van modificándose, dejando de ser cosanguíneos y comenzando a ser grupales, es decir se casa "los grupos" familiares. Esta parte resulta muy compleja debido a que se refiere a casos puntuales, tomados como ejemplo y esto dificulta un poco la lectura y la comprensión (al menos para mí). Cuando la familia deja de ser un asunto del "grupo" y se convierte en algo "privado", esto se entrelaza con la aparición de niveles sociales diferentes aun dentro de esos primero grupos humanos. Ya no se aprovisiona al grupo, sino a la familia, lo que va generando una diferenciación sociales, remarcando la división del trabajo. Esas familias que acumulan más provisiones y con ello algo de poder, terminan separándose de la antigua comunidad igualitaria. Surge entonces la necesidad de organizarse y allí es donde hace su entrada el Estado. Es decir, la aparición de una institución que tiene un carácter de clase, ya que es la capacidad de obligar que un grupo social impone al resto de la comunidad. Luego analiza la gens griega y la romana estableciendo las características de cada sociedad y remarcando el carácter esclavista de estas sociedades.. Un interesante libro, difícil, pero no imposible.
"F.O.R.J.A. 70 años de Pensamiento Nacional".
Delia M. García, Francisco Pestanha, Eduardo Rosa, Ernesto Ríos. Ed,
Corporación Buenos Aires.
Estos tres volúmenes se refieren a las historia de la agrupación radical F.O.R.J.A., desde su surgimiento hasta su disolución (cuando ya había dejado de ser una línea interna del radicalismo). El objetivo de esta obra es rescatar la memoria de Francisco José Capelli, forjista de Mar del Plata y echar una nueva mirada sobre el grupo. El propósito de los autores es, de algún modo, establecer otra visión sobre la historia de esta grupo político, tratando de resaltar la figura de Capelli y en cierta medida relativizar la importancia de Jauretche (lo que genera polémica, al menos en los que creemos que Jauretche cumplió una función importante dentro y fuera de F.O.R.J.A.). Los autores, a través del archivo personal de Capelli, se refieren a las cartas que se cruzaban los distintos miembros de F.O.R.J.A. con el hombre de Mar del Plata. Por allí se encuentran cartas de Scalabrini Ortiz. Basándose en dichos documentos los autores dejan sentada su opinión acerca de la actitud más independiente de Capelli respecto de los acuerdos que propugnaba Jauretche. Pienso que el trasfondo del planteo es una cuestión político o casi "ética" respecto de los métodos de Jauretche para tejer alianzas estratégicas. Y sobre todo, pesa en todo esto la decisión de disolver F.O.R.J.A. con la llegada del peronismo, algo que según los autores fue una decisión inconsulta con las filiales del interior. Otro de
los puntos que tocan los autores es el referido a la inserción obrera de F.O.R.J.A., es decir, saber si F.O.R.J.A. hizo pie o no en el mundo del trabajo. Generalmente se dice que F.O.R.J.A. fue un grupo intelectual y político que tuvo más repercusión en la clase media. Para polemizar con esa afirmación los autores presentan alguna documentación que habla acerca del acercamiento de grupos de trabajadores, sobre todo fuera de la capital federal. De todos modos, más allá de las opiniones y las diferencias (que tuve yo mismo al leer estos tres libros) resulta interesante observar la documentación aportada por la familia de Capelli, para tener una visión más completa de lo que fue el grupo político. Ocurre que por ahí, por destacar las figuras de Scalabrini y de Capelli, se ataca la de
Jauretche. Las diferencias son comunes dentro de cualquier grupo político y por ahí, los enojos circunstanciales no siempre nos pueden dar una medida de las relaciones políticas internas, pero el aporte es interesante, más allá de la polémica. La obra en general esta dividida, entonces, en tres tomos: el de color rojo refiere a la etapa radical, la lucha de los forjistas en contra del alvearismo y por el rescate del ideal yrigoyenista. El tomo azul se refiere a la etapa peronista y a la inserción que tuvo forja en la provincia de Buenos Aires ocupando varios de sus militantes cargos en el gobierno de Mercante. El tomo verde, se refiere a la etapa de la resistencia, cuando el peronismo estaba proscripto.
“Imperialismo, fase superior del capitalismo”. Vladimir Illich Lenin. Ed Quadrata, 120 págs.
Hacía mucho que quería leer este libro. Y gracias a que me lo regalaron llegó a mis manos. El libro fue escrito en 1916 (escasos meses antes de la revolución rusa de octubre de 1917). En esta obra Lenin se refiere al fenómeno del imperialismo y hace al mismo tiempo una crítica a Kautsky (teórico marxista), quien fue variando su pensamiento hacia posturas “reformistas”. Lenin hace una crítica de tales posturas.
Para el revolucionario ruso, el imperialismo es la “fase superior del capitalismo”. Es decir, el resultado de la combinación del capital financiero (bancos) con el capital industrial (empresas) y su conformación monopólica. Lenin analiza la guerra de 1914 como un conflicto interimperilaista, en el que las potencias buscan aceleradamente concretar el reparto del mundo (mercado, territorios y finanzas). Dice Lenin: “el capitalismo se ha transformado en un sistema universal de opresión colonial y estrangulación financiera de la inmensa mayoría de la población del planeta, por un puñado de países “avanzados””. Lenin aborda el tema en toda su dimensión, como fenómeno económico, político y social.
Económicamente, el imperialismo es el resultado del amplio desarrollo de la industria y de la concentración de la producción. Las empresas más grandes devoran a las más pequeñas eliminando la competencia. Por su parte los bancos (capital financiero) devoran a los bancos más pequeños y luego, al asociarse al capital industrial mediante negocios crediticios, terminan por conformar los grandes monopolios o trust o carteles. En un principio la búsqueda de nuevos mercados llevó a las potencias a exportar mercaderías a las colonias y los países débiles, de los que extraía las materias primas para elaborar sus productos. Pero luego, pasó a exportar capitales. De manera que una misma empresa, al convertirse en un gigante monopolista busca ocupar espacios en distintas ramas de la producción y finalmente (buscando eliminar la competencia) consigue sus propios medios de transporte (ferrocarriles) y sus propios lugares de distribución (puertos y flotas propias). Era en apariencia “paradójico” que la gran concentración de la producción y del comercio fuera resultado del libre comercio y de la libre competencia. Es decir: la libre competencia terminaba generando monopolios que buscaban eliminar a la competencia. Lenin ubica la era de la conformación de los monopolios en el decenio 1860/70, justamente cuando se da el asalto colonial sobre los territorios de los países más débiles. Lenin señala que en esta etapa la producción se socializa, pero la apropiación sigue siendo privada. Los monopolios fijan los precios sometiendo a los compradores; por su parte los estados se han vuelto estados usurarios que someten y condicionan a las colonias con préstamos que jamás pueden ser pagados por las tasas de interés y las condiciones desventajosas de los mismos.
Políticamente pone el énfasis en el papel de la “colonias”, es decir los países sometidos por las potencias mundiales. Al referirse a las colonias, Lenin dice que más allá de la “independencia” formal de los países débiles, existe una clara dependencia respecto de las potencias imperialistas. Es decir, cuando no se lleva adelante una ocupación militar del territorio, se lo somete por medio del apriete económico. Esto genera un desarrollo desigual de las posibilidades económicas de las diferentes regiones y deformando los procesos de desarrollo de cada país.
Socialmente, la ideología dominante, la cultura, etc., terminan por tomar a ciertas capas del movimiento obrero (dirigentes), que se convierten en representantes de la burguesía ante los trabajadores.
También hace referencia al carácter parasitario del “rentista”, es decir de aquel vive de los intereses, de la especulación financiera, en definitiva de la renta de cualquier tipo.
Cuando Lenin plantea refutar a Kautsky lo hace diciendo que es imposible llegar al socialismo por reformas del sistema capitalista, ya que este inevitablemente deriva en el monopolio. Y agrega que el monopolio y el capital financiero derivan inevitablemente en la explotación y no en libertad. Kautsky argumentaba que el capital podía desarrollarse por medios pacíficos y en democracia, lo que Lenin refuta diciendo que fue la libre competencia la que engendró los monopolios y a su vez el colonialismo y sometimiento de los países dependientes.
El libro también cuenta con numerosos datos brindados por escritores e investigadores no socialistas, pero que Lenin toma para argumentar acerca del imperialismo. Aparece también la cuestión de América en las consideraciones de Lenin, incluso hay una breve referencia indirecta de Lenin (citando a otro autor) al papel de Argentina en su dependencia de Inglaterra.
En general este libro es de lectura accesible, más allá de las cifras y datos técnicos que hacían referencia a casos puntuales.