La madre de Lucio había fallecido (siendo él muy joven) luego de una discusión con una delegada censista de Buenos Aires. Lucio sentía que la política le había quitado a su madre y por eso rompió un retrato de Perón y Evita estando allí presentes algunos dirigentes locales, lo que le valió la desconfianza de la burocracia partidaria. El día que Perón pasa por su pueblo el papá de Lucio lo lleva. Ahí se produce el episodio que tendrá notable influencia en su vida.